Empaste dental en Vitoria: qué es, cuándo se necesita y cómo se hace
El empaste dental —también llamado obturación— es el tratamiento más frecuente en cualquier clínica dental. Se realiza cuando una caries ha destruido una parte del diente y es necesario eliminar el tejido dañado y rellenar la cavidad para devolver al diente su forma, su función y su capacidad de resistir las fuerzas de la masticación. En la clínica dental Biogasteiz en Vitoria-Gasteiz realizamos empastes con materiales de composite de última generación, que ofrecen resultados estéticos y mecánicos muy superiores a los amalgamas metálicas del pasado.
Qué es la caries y por qué produce la necesidad de un empaste
La caries es una enfermedad infecciosa crónica causada por bacterias que se acumulan en la placa dental. Estas bacterias metabolizan los azúcares de los alimentos y producen ácidos que disuelven progresivamente el esmalte y la dentina del diente. Al principio el daño es microscópico y no produce síntomas, pero si no se trata avanza hacia las capas más profundas del diente hasta llegar a la pulpa dental, donde se encuentran los nervios y los vasos sanguíneos.
Un empaste resuelve la caries cuando todavía no ha alcanzado la pulpa. Si la infección ya ha llegado al nervio, el tratamiento necesario es una endodoncia. Por eso la detección precoz en las revisiones periódicas es tan importante: una caries pequeña requiere un empaste sencillo; una caries muy avanzada puede requerir una endodoncia y una corona, y en el peor caso la extracción del diente. Puedes leer más sobre los tratamientos de conductos en nuestro artículo sobre endodoncia en Vitoria.

Cuándo se necesita un empaste
La indicación más frecuente es la caries, pero no es la única. Los empastes también se utilizan en estas situaciones:
Fractura o rotura de un diente. Un golpe, morder algo duro o una fractura por bruxismo puede romper una parte del diente. Si el daño no afecta a la raíz y la estructura restante es suficiente, el empaste permite reconstruir la pieza sin necesidad de extraerla.
Sustitución de empastes antiguos. Las obturaciones de amalgama metálica —los empastes grises o negros— se siguen utilizando en algunos países pero presentan desventajas estéticas y, con el tiempo, pueden contraerse y provocar microfisuras en el diente. En Biogasteiz podemos sustituirlos por composite del color del diente, mejorando el resultado estético y sellando mejor la cavidad.
Erosión dental. El consumo frecuente de bebidas ácidas o el reflujo gástrico pueden desgastar el esmalte y la dentina de forma difusa, creando sensibilidad y zonas débiles que pueden tratarse con composite para proteger el diente.
Abrasión cervical. El cepillado excesivo o incorrecto puede crear una muesca en el cuello del diente. Estas lesiones, llamadas lesiones por abrasión o erosión cervical, pueden rellenarse con composite para eliminar la sensibilidad y proteger la zona.
Materiales: composite versus amalgama
Durante décadas, el material de referencia para los empastes posteriores fue la amalgama de plata, una aleación metálica resistente pero con evidentes desventajas estéticas y con debates sobre la toxicidad del mercurio que contiene. Hoy en día, el composite —una resina de plástico reforzada con partículas de cerámica— es el material de elección en la inmensa mayoría de los casos.
El composite se adapta perfectamente al color del diente, con una paleta de tonos que permite igualar el color exacto de cada pieza. Además, requiere eliminar menos tejido dental sano durante la preparación de la cavidad, porque se adhiere químicamente al diente en lugar de necesitar retención mecánica como la amalgama. Su resistencia ha mejorado enormemente con las generaciones más recientes de materiales, y en dientes anteriores y posteriores de carga moderada ofrece resultados a largo plazo muy satisfactorios.
Cómo se hace un empaste paso a paso
El proceso es rápido —habitualmente entre 30 y 60 minutos— y se realiza con anestesia local para que el paciente no sienta ningún dolor. Estos son los pasos:
En primer lugar se aplica la anestesia local en la zona a tratar y se espera a que haga efecto. A continuación, con fresa dental y ultrasonidos, se elimina todo el tejido afectado por la caries, dejando únicamente tejido dental sano. La cavidad se acondiciona con ácido para mejorar la adhesión y se aplica un adhesivo específico. El composite se introduce en la cavidad en capas finas, cada una de las cuales se endurece con una lámpara de luz LED. Una vez rellenada la cavidad, se modela el empaste para que reproduzca la anatomía natural del diente. Finalmente se pule para eliminar cualquier rugosidad superficial y se comprueba que la mordida sea correcta.
¿Cuánto dura un empaste de composite?
La durabilidad del composite ha mejorado mucho con los materiales actuales. Un empaste bien colocado en un diente posterior puede durar entre ocho y quince años, aunque esto depende en gran medida del tamaño de la obturación, la zona de la boca, los hábitos de higiene del paciente y si hay bruxismo. Los empastes pequeños en dientes anteriores pueden durar mucho más tiempo. En las revisiones periódicas comprobamos el estado de los empastes existentes y detectamos a tiempo si alguno necesita sustitución.
La prevención sigue siendo la mejor estrategia
Un empaste es la solución a una caries ya formada, pero el objetivo de la odontología moderna es que no llegue a ser necesario. La revisión periódica, la limpieza dental profesional y una buena rutina de higiene en casa son las herramientas más eficaces para prevenir la caries. La fluorización, la dieta equilibrada y la reducción del consumo de azúcares también tienen un papel importante.
Si llevas tiempo sin hacerte una revisión, si notas sensibilidad en algún diente o si tienes dudas sobre el estado de algún empaste antiguo, pide cita en Biogasteiz. Puedes contactarnos a través de nuestra página de contacto o visitando nuestra sección de equipo de dentistas en Vitoria.
Cómo se detecta una caries antes de que dé síntomas
La mayoría de las caries no duele hasta que ha avanzado lo suficiente como para acercarse o llegar a la pulpa dental. En sus fases iniciales, la caries es una lesión microscópica o visible solo con exploración profesional y radiografía. Por eso la revisión periódica es la única forma de detectarla cuando todavía puede tratarse con un empaste pequeño y sencillo.
En Biogasteiz utilizamos radiografías periapicales e interproximales para detectar caries en las zonas de contacto entre dientes, que son las que más difícilmente pueden verse a simple vista. También utilizamos transiluminación con luz LED y exploradores específicos para detectar caries en fisuras de los dientes. Cuanto más pequeña es la lesión cuando se detecta, más sencillo y conservador es el tratamiento.
Caries en dientes de leche: ¿también hay que empastar?
Una pregunta frecuente de los padres es si merece la pena empastar los dientes de leche, ya que de todas formas van a caer. La respuesta es que sí, en la mayoría de los casos. Los dientes de leche mantienen el espacio necesario para la correcta erupción de los dientes permanentes: si se pierden prematuramente por una caries no tratada, los dientes adyacentes se desplazan y pueden dificultar la erupción del diente definitivo, generando problemas de espacio y maloclusión que luego requieren ortodoncia.
Además, una caries no tratada en un diente de leche puede provocar dolor, infección y afectar al germen del diente permanente que está desarrollándose debajo. El tratamiento de la caries en dentición temporal forma parte de la odontopediatría en Vitoria que ofrecemos en Biogasteiz.
Selladores de fisuras: prevención antes de que aparezca la caries
Una medida preventiva muy eficaz, especialmente en niños y adolescentes, es la aplicación de selladores de fisuras en los molares permanentes recién erupcionados. Las fisuras de las superficies de masticación de los molares son zonas de acumulación preferente de placa bacteriana porque el cepillo no llega a su interior. El sellador es un material fluido que rellena esas fisuras y crea una superficie lisa, mucho más fácil de limpiar y mucho menos susceptible a la caries.
Los selladores son uno de los tratamientos preventivos más coste-eficaces en odontología infantil. Están incluidos en el programa PADI para los primeros molares permanentes y pueden aplicarse también en el contexto de la odontología preventiva general para adultos con alto riesgo de caries.
Cuidados después de un empaste
Tras la colocación de un empaste de composite, es normal notar cierta sensibilidad al frío o al calor durante los primeros días, especialmente si la caries era profunda y el composite ha quedado cerca de la pulpa dental. Esta sensibilidad disminuye progresivamente en la mayoría de los casos y desaparece en una o dos semanas. Si la sensibilidad es intensa, persiste más allá de ese tiempo o aparece dolor espontáneo sin estímulo, es importante consultar porque puede indicar que la pulpa se ha visto afectada y que es necesario un tratamiento adicional.
También es posible que la mordida no se sienta del todo cómoda justo después del empaste, especialmente si hubo que adaptar la oclusión al final del procedimiento. Si al morder notas que el empaste está alto o que la mordida ha cambiado, llama a la clínica: es un ajuste sencillo que se resuelve en pocos minutos y que conviene hacer cuanto antes para evitar sobrecargas en el diente recién restaurado.
El empaste de composite se puede usar con normalidad desde el momento en que la anestesia desaparece. No hay que esperar para comer ni evitar ningún alimento en particular, aunque en las primeras horas tras la anestesia es mejor tener cuidado para no morderse sin darse cuenta. A largo plazo, evitar morder objetos duros con el diente restaurado y mantener una buena higiene son las dos claves para prolongar la vida del empaste al máximo.
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